Gradas repletas, camisas blancas, sombreros al sol y la ilusión latiendo en cada rincón… Así se vivía el fútbol en el antiguo Estadio Colombino de Huelva. Una época donde el balón no solo rodaba en el campo, sino también en el corazón de toda una ciudad.
Sin pantallas gigantes ni redes sociales, pero con algo que nunca pasa de moda: la pasión, el orgullo y el sentimiento por unos colores.
¿Quién recuerda estas tardes inolvidables?



















