La Placeta de Huelva, años 60.
Una imagen que nos transporta a otra época, cuando las calles eran de adoquines, los coches parecían eternos y la vida se hacía sin prisas. La Placeta era punto de encuentro, de paso obligado, de compras, de conversaciones en la esquina y de niños jugando cerca de casa.
En la foto se puede ver el ir y venir de la gente, los comercios de entonces y la esencia de una Huelva que muchos aún recuerdan con cariño. No había móviles, pero había tiempo; no había prisas, pero siempre pasaba algo.



















